Rebote Analytics

 

Que nuestra página web reciba muchas visitas es algo bueno, pero tener un porcentaje de rebote muy alto puede hacer que este número de visitas no sea tan bueno. Si nuestra empresa ofrece, a través de la página, algún producto o servicio y la mayoría de los visitantes huyen al ver la página en la que aterrizan, tenemos un problema.

 

Porcentaje de rebote: definición

Siendo claros, es complicado ofrecer una definición “perfecta”. Cada analista web puede interpretar el porcentaje de rebote de diversas formas, pero vamos a intentar explicarlo según como nosotros lo vemos:

Fórmula para porcentaje de rebote

En resumen, sería el porcentaje que nos indica cuántos usuarios han abandonado nuestra página web directamente: llegan, miran y se van sin ver ninguna página más dentro de nuestro sitio web.

Hay que tener en cuenta que el porcentaje de rebote no es lo mismo que el porcentaje de salida. El primero está ligado a la página en la que el usuario aterriza, mientras que el segundo está ligado a cualquier página de nuestra web.

Es decir, un lector de nuestro blog puede aterrizar en un artículo y después ir a la sección “contacto” de nuestra web, para finalmente cerrar la página. En este caso, la visita no contaría como rebote, pero si afectaría al porcentaje de salidas de la sección “contacto”.

 

¿Qué es para nosotros la tasa de rebote?

 

Una vez vista esta definición, podemos pararnos a pensar qué es para nosotros el porcentaje de rebote.

Caso 1: Imaginemos que ofrecemos un formulario de contacto en nuestra landing page. El usuario llega desde una búsqueda en Google, lee el contenido y envía un mensaje a través del formulario. Esto, para nosotros, puede ser un objetivo cumplido y no considerarse rebote, aunque el usuario salga de la web una vez enviado el mensaje.

 

Caso 2: Tenemos un blog que monetizamos con Google AdSense. Un lector llega a un artículo y pasa 5 minutos leyéndolo. Esto también puede considerarse un objetivo cumplido para nosotros, ya que este alto tiempo de permanencia en la página indica que nuestro artículo es relevante y atrae al lector.

En ambos casos podemos indicarle a Google Analytics que estas visitas no sean considerabas rebote, con lo que la tasa de rebote real bajará bastante.

En muchos casos, tras indicarle a Analytics que no queremos considerar como rebote visitas de más de 1 minuto a nuestra página (aunque sólo visiten esa), el porcentaje ha pasado de un 70% a un 30%.

 

¿En qué nos puede afectar?

 

Una tasa de rebote muy alta puede ser síntoma de problemas como estos:

  • Productos o servicios caros
  • Descripción del producto confusa o falta de información
  • Mal diseño de la página web
  • Velocidad de carga lenta
  • Contenido aburrido o sin interés (sobre todo, en caso de blogs)
  • Problemas técnicos (que no carguen las imágenes, por ejemplo)
  • Mala elección de palabras clave. El usuario llega a una web que no tiene nada que ver con lo que buscaba originalmente. Da igual si llega desde SEM o SEO.

Estos pueden ser algunos de los factores que hagan que un usuario decida abandonar nuestra web nada más llegar a ella, con lo que podemos perder un posible cliente o lector fácilmente.

 

¿Qué tasas de rebote son aceptables?

Dependiendo del sector, un porcentaje de rebote puede ser aceptable o no, es decir, dentro de la normalidad. Da igual si nuestro producto es el mejor, el más bonito y el más asequible, siempre tendremos visitas que saldrán directamente de nuestra web. Resumiendo a groso modo, podríamos establecer unos porcentajes como estos:

  • Páginas de contenido (blogs, periódicos online, etc.): 40 – 60%
  • Landing pages para generar leads (contactos, solicitudes, inscripciones, etc.): 30 – 50%
  • eCommerce: 20 – 40%
  • Páginas corporativas: 15 – 30%

Aun así, hay que tener en cuenta las circunstancias de cada página concreta, ya que pueden afectar mucho a estos valores.

 

Analizando, que es gerundio

 

Llega el momento de ponernos manos a la obra y ver cómo andamos de rebotes. Es importante echarle un buen vistazo a los siguientes valores del porcentaje de rebote:

  • General de nuestra página web
  • Individual para cada una de las fuentes de tráfico
  • Para cada palabra clave según motor de búsqueda
  • Para las páginas más importantes de nuestra web
  • Palabras clave con más clics en Google AdWords (ojo al CTR)

 

Cómo disminuir nuestro porcentaje de rebote

 

Lo primero que debemos hacer es analizar cada uno de los puntos anteriores para hacernos una idea de por dónde van los tiros. En general, podemos mejorar esta tasa de varias formas:

  • Mejorando la relevancia de nuestro página web. Debemos asegurarnos de que el contenido es único, relevante y original. Cada producto debe estar bien descrito y ofrecer al cliente lo que busca.
  • Ofrece menús de navegación limpios. El usuario debe localizarlos fácilmente
  • Exponer nuestro mensaje de manera clara
  • Optimizar el tiempo de carga de la página
  • Eliminar banners “robapáginas” o ventanas flotantes (pop-up)
  • Usar un diseño que se adapte a dispositivos móviles (responsive)
  • Conectar de forma adecuada la página de destino con la fuente de tráfico. Si usamos SEO o SEM, las palabras clave deben adecuarse al contenido

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