Tanto a la hora de comenzar un nuevo proyecto web como en el momento en el que decidimos mejorar su posicionamiento, pueden asaltarnos dudas relacionadas con la estructura que deben seguir las URLs. ¿Qué es lo más correcto si pensamos en el posicionamiento en buscadores? Hoy analizamos la anatomía de una URL y damos algunos consejos para que nuestra estrategia SEO no flaquee en este aspecto.

Distribución dentro de la URL

Antes de empezar a hablar de las buenas prácticas a seguir, es necesario tener bien claro cuál es la estructura de una URL. Para ello, hemos diseñado un pequeño esquema de una URL completa:

Estructura de una URL completa y la manera en la que se distribuye para poder tener en cuenta el SEO

Protocolo. Sin meternos en tecnicísmos, digamos que un protocolo es el método establecido para intercambiar datos en internet. El protocolo puede ser de dos tipos: protocolo básico (http) y protocolo seguro (https). Los últimos rumores en el mundo del SEO indican que Google está dando prioridad de posicionamiento a aquellas webs con https. Aun así, no resulta lógico usar https en aquellas webs en las que no se vaya a operar con datos personales de los usuarios.

Subdominio. Un subdominio cuelga del dominio principal y en cuanto a relavancia de cara al SEO, pasa a un segundo plano. Cabe destacar el hecho de que podemos crear tantos subdominios como deseemos.

Top Level Domain (TLD). Se trata de la extensión de la web.

Subcarpeta. Se trata de una sección que cuelga del dominio principal o del subdominio.

Página o ficha de producto en nuestro ejemplo de arriba. Al aterrizar en esta página encontraremos el contenido del producto en una tienda online, el artículo en un blog o simplemente la sección final de una web.

Etiqueta. Esta parte de la URL no es indexada por Google. Sirve para presentar contenido que varía dentro de la web o para navegar dentro de la misma a golpe de clic. Un ejemplo de esto es el típico texto clicable en el que se nos da la opción de volver al principio de la página en la que nos encontramos para evitar hacer un largo scroll con nuestro ratón (etiqueta #TOP). Todo lo que quede a la derecha del símbolo # no será indexado por el buscador.

Consejos útiles para el SEO de URLs

Ser conciso

Debemos tener en cuenta que ni a Google ni a los usuarios nos gustan las URLs largas. Se recomienda no utilizar preposiciones dentro de una URL. Iremos directos al grano, aprovechando al máximo el espacio.

Utilizar keywords

Vamos a hacer uso de nuestro corpus lingüístico para introducir las palabras clave que más nos interese posicionar. Eso sí, lo haremos de manera natural, sin abusar del poco espacio que tengamos. En este punto, debemos tener en cuenta que conforme nos desplazamos a la derecha dentro de la URL, la importancia que Google le pueda dar a las palabras clave irá disminuyendo.  Por esta razón, se aconseja escribir la keyword que más nos interese al principio siempre y cuando sea natural.

Guiones, barras y caracteres especiales

La separación de secciones dentro de una URL siempre se realiza con barras (/) que son colocadas automáticamente por el CMS que utilicemos en nuestra web. Uno de los errores más comunes dentro de la estructura de una URL es la utilización de guiones bajos (_) para separar palabras. La forma correcta de hacerlo es utilizando guiones altos (-):

Cómo deben escribirse las URLs, separándolas con guiones altos en lugar de bajos.

Respecto a los caracteres especiales, lógicamente debemos destacar la utilización de tildes, la ñ y símbolos como la interrogación o la exclamación.

Preferencia por subcarpetas

Una de las preguntas que más se nos suele hacer a los consultores SEO es si el blog debe ir en un subdominio o una subcarpeta. El contenido sigue siendo el rey y si mantenemos un blog actualizado con noticias semanales, debemos aprovecharlo al máximo para el posicionamiento en buscadores. Por esta razón, creemos que lo óptimo es que el blog quede alojado en una subcarpeta. El dominio principal se verá beneficiado de los contenidos del blog. De acuerdo a este razonamiento:

Nuestra opinión es que el blog debe ir alojado en una subcarpeta en lugar de un subdominio

Evitar la duplicidad de contenidos

Algo que sucede con cierta asiduidad, es el hecho de disponer de varias URLs con el mismo contenido. Debemos evitar esto a toda costa ya que Google podrá interpretarlo como contenido duplicado y penalizar nuestro posicionamiento. Exiten muchas herramientas para detectar contenido duplicado. Si has hecho un análisis e identificas URLs con el mismo contenido, que no cunda el pánico. La manera de proceder es mediante la etiqueta canonical, por la que indicaremos a Google qué URL de todas las que presentan el mismo contenido es la que deseamos que tenga en cuenta. Como alternativa al uso de la etiqueta canonical, podemos hacer una redirección a nivel de servidor.

Exterminar los parámetros

Algo muy común en las tiendas online es encontrar URLs del tipo:

www.tiendaonline.es/familia-de-producto/ficha-de-producto/color=rojo&talla=38

Como vemos, la URL presenta características del producto como el color o la talla, con el correspondiente aumento de caracteres. Esto es algo que sucede habitualmente y en ocasiones resulta especialmente molesto de solucionar si se dispone de un gran número de artículos en venta. En este caso también podemos hacer uso de la etiqueta canonical para indicar a Google que debe tener en cuenta la URL del producto original, sin las características “color” o “talla”. Como alternativa, podemos indicar lo mismo a Google por medio de Webmaster Tools, en la sección “Parámetros de URL”, dentro de “Rastreo”.

Y hasta aquí nuestro repaso a la estructura de URLs y las buenas prácticas SEO en relación a ésta.


Solicita Información

European Search

 

Google Awards

 

Google Partner 

 

IAB Spain 

Sempo

  logo amazon web services

Con quién trabajamos